Mantén la calma

En más de una ocasión nos hemos enfrentado a una situación de crisis, momentos que detonan tus niveles de estrés y nos resulta difícil mantener la calma.

Es en estos momentos de estrés en los que tu control emocional se desborda, pierdes los nervios y eres incapaz de tomar una decisión acertada, a veces incluso, puede que seas incapaz de tomar la decisión.

Para afrontar estas situaciones de la mejor manera, es recomendable saber mantener la calma y enfrentarnos a cualquier situación de la mejor manera posible.

La buena noticia es que es posible entrenar esta capacidad para lograrlo hacer la próxima vez que lo necesitemos.

1.- Identifica las señales de alarma

Debes procurar estar alerta a las señales que nos da el cuerpo ante situaciones de tensión y estrés. Lo importante es poder reconocer las señales de nuestro cuerpo, cuanto más consciente estamos de como reacciona, mejor podremos saber como actuar.

2.- Respira y cuenta hasta 10

implica tomarte tu tiempo, antes de tomar una decisión. Contar es una estrategia básica que te permite evitar decir o hacer cualquier cosa de la que después te puedas arrepentir al mismo tiempo que calmas tu sistema nervioso.

En situaciones normales, entrena la respiración lenta y profunda, para que cuando tengas situaciones complicadas, puedas hacerlo de forma automática.

3.- Distánciate por un momento de la situación

Es conveniente alejarte de la situación que te genera malestar por un momento para tomar aire fresco; si tienes la posibilidad de lavarte con agua fria la cara será una buena estratégia para hacer que tu frecuencia cardiaca disminuya.

son útiles también las pelotas antiestrés para aliviar la tensión al aplastarlas.

4.- Desconecta tu cerebro

Intenta pensar en cualquier otra cosa que no sea el problema. Podrás pensar en el mar, el sonido de las olas, la brisa, las vacaciones, paisajes, eventos felices, videos graciosos.

Tú más que nadie sabrá identificar aquello que te relaja, recurre a estos escenarios cuando sientas esos momentos de estrés.

5.- Analiza tu situación de manera objetiva

Cuando te encuentres en situaciones de estrés imagina la situación como si no estuvieras dentro de ella y el protagonista fuera otra persona.

Una vez hecho esto, evalúa su comportamiento para tomar en cuenta los consejos que te darías. Es probable que actúes de modo distinto y mejor.

6.- Cuida tu alimentación

Comer de manera saludable es una de las mejores formas de agradecerle a tu cuerpo lo que hace por ti, ya que lo que consumas influye tanto en tu cuerpo como en tu estado de ánimo.

Ante situaciones de estrés evita consumir alimentos altos en azucares, pues no solo no te harán ningún favor, sino que podrían incrementar tus niveles energéticos y por tanto te podrían generar una mayor alteración.

7.- Ejercicio físico

El ejercicio debería estar presente en tu jornada diaria, hacerlo de manera constante puede ayudar a disminuir de manera gradual tu frecuencia cardiaca en general y esto a la larga te permitirá afrontar mejor las situaciones de estrés, sin embargo; aun cuando no estés acostumbrado a hacer ejercicio, poner en marcha tu cuerpo durante una situación de estrés te aportará un gran beneficio.

Dar un paseo o salir a correr es una buena manera de desconectarte de los problemas, liberar energía y mantener la mente despejada de las situaciones que nos generan malestar.

El ejercicio físico ayuda a regular las emociones y gracias a que liberamos endorfinas, nos hace sentirnos más felices.

8.- Perdona y olvida

En estas ocasiones, si queremos mantener la calma, es crucial que seamos conscientes de los errores que hemos cometido y libres para poder perdonarnos a nosotros mismos (aunque suene a pleonasmo) y poder liberar de este modo la culpa.

9.- Mantén el sentido del humor

Siempre es bueno intentar sacar el lado positivo de las cosas y tomárselo con humor. Ríete de ti mismo, de la situación y de todo. Aunque esto suene complicado, practicarlo a menudo te permitirá evitar anclarte a las situaciones negativas que te frustren.

10.- Felicítate

Si a menudo te frustras por no poder mantener la calma después de innumerables situaciones, considera que ésta no es una tarea fácil y que requiere mucho esfuerzo, paciencia, ganas y fuerza de voluntad para no darte por vencido.

Felicítate por emprender el camino para conocerte mejor y poner manos a la obra.

Si haz fallado en algo, no te recrimines ni te castigues por eso ya que la próxima vez lo harás mejor. Además, estos errores te ayudarán a saber mejor como afrontar las situaciones futuras.

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