Y entonces se reunieron…

Entonces, como cada año se reunieron los más prestigiosos médicos, laboratoristas, genetistas, y científicos de diversas ramas en la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial para tratar diversos temas, con un mismo enfoque, evitar la extinción del ser humano en la tierra.

Los temas iban desde la Inteligencia Artificial en el campo de la Informática hasta el Biohacking en el campo de la genética; estos temas acaparaban más atención que el resto, que parecía no tener tanta importancia dado el motivo inicial de la reunión.

Se escuchaban muchas opiniones, una de ellas decía que a la vida humana solo le restaban 200 años pues no se había logrado la sustentabilidad pese a los esfuerzos de diversas organizaciones.

Otros aventuraban a decir que en 200 años podía hallarse algo que viniera a cambiar radicalmente la concepción actual del mundo; recordaban la Revolución Industrial y el crecimiento gradual de la población que generó un aumento progresivo de la necesidad de transporte; este crecimiento originó que se requirieran más carruajes y caballos, lo que empezó a generar problemas de ruido, tráfico, accidentes y cantidades ingentes de estiércol (un caballo produce entre 10 y 15 kilos de estiércol al día). Las autoridades y población en general preveían que sería insostenible un desarrollo si no se lograba hacer algo con los desechos tóxicos de los caballos.

Años después de las previsiones catastróficas se encontró en el motor de combustión interna la solución.

El problema que se debatía ahora señalaba también la debilitación de la capa de ozono que originaría un incremento gradual en la temperatura de la tierra y la consiguiente muerte de personas que no lograran adaptarse.

Otro problema tenía que ver con la insuficiencia alimentaria de la población humana; los campos ya no producían suficiente comida para satisfacer las necesidades; el agua requerida para regar los campos ya no se hallaban con la misma facilidad que antes.

Todos estos problemas tenían como destino común la extinción de la raza humana en un efecto dominó.

Era tal el debate que los eruditos se apresuraron a proponer soluciones, algunas más irrisorias que otras, pero poco a poco fueron logrando aterrizar ideas que no parecían tan descabelladas; así se fue trazando una ruta de acción para garantizar la sobrevivencia de la especie humana por mucho más tiempo (quizás el suficiente para hallar aquello que cambiase el rumbo previsto como inevitable).

Fase 1.- Filtración

Se haría una especie de aceleración evolutiva del ser humano, para que de manera natural las especies humanas con mejores configuraciones genéticas prevalecieran.

Obedeciendo a los observaciones fundamentales de Darwin, se buscaba que los seres humanos de manera natural heredaran a sus descendientes sus mejores genes; las nuevas especies se adaptarían al nuevo ambiente y estarían preparados para nuevos escenarios.

Las zonas geográficas también influían mucho, pues se buscó que los ambientes tuvieran ciertas características para ir recreando escenarios similares a la siguiente fase.

Fase 2.- Exilio

El estudio de planetas con condiciones similares a la tierra ya llevaba mucho camino recorrido, por lo que los esfuerzos orientados a esto, ya solamente requerían enfoques puntuales.

Después de un periodo de tiempo relativamente corto (comparado con generaciones previas), los seres humanos, lograron hallar los planetas con las condiciones mínimas requeridas; ahora ya estaban listos para que de manera gradual, los seres humanos con mejor configuración genética empezara el exilio de la tierra hacia estos planetas.

Se decidió organizar expediciones homogéneas de personas a cada zona, lo que originó que las familias que hasta ese punto habían permanecido unidas en la tierra, se separaran.

Así empezaron los humanos a dejar atrás su hogar, para formar uno nuevo en planetas alejados a años luz de la tierra.

Fase 3.- Reconstrucción

Cada grupo de expedición (que se hallaba en planetas distintos) se encargaría de apoyar en la regeneración de las condiciones ambientales de la tierra e informar los avances a la Central Universal (como se le nombró al centro de operaciones que determinada los mejores cursos de acción de los humanos).

Esta opción era tanto sentimental como racional, pues por un lado se atesoraba la calidez que por mucho tiempo la tierra brindó a sus habitantes y por el otro se tenía la garantía de ser un medio propicio para la preservación de la vida.

Fase 4.- El regreso…o lo que se esperaba

Poco a poco la tierra se empezó a regenerar, la vida floreció nuevamente y se hallaba en condiciones de ser nuevamente habitado… o al menos eso parecía.

Al alejarse el ser humano de la tierra, la cadena alimenticia en las especies que permanecieron en la tierra se alteró, de tal forma que los animales que antes se consideraban como domésticos, dejaron de serlo y para asegurar su supervivencia empezaron a experimentar cambios físicos y conductuales de maneras severas; conductas pasivas se tornaron en agresivas, animales considerados anteriormente como agresivos, experimentaron un desarrollo en su capacidad mental para poder alimentarse, la fuerza ahora se había convertido en un elemento de cacería y no solo como la herramienta principal.

Las aves seguían formando parvadas, solo que ahora eran con menos integrantes y con una mayor estrategia de ataque.

La fauna subterránea desarrolló mejor sus capacidades de movilidad al tener más nutrientes disponibles en la tierra, muchas de estas especies incluso pasaron a formar parte de las especies terrestres.

Fase 6.- Regreso fallido

Científicos congregados en la Central Universal habían vaticinado que la tierra se regeneraría ambientalmente pero también que experimentaría cambios y no se equivocaron.

Así pues, ellos organizaron expediciones a la tierra con el fin de evaluar las condiciones y considerar un regreso a casa. Las expediciones no podían creer lo que veían y enfrentar a las nuevas especies.

Después de innumerables debates decidieron que las condiciones logradas en los planetas a los cuales se exiliaron, no eran tan malas y que incluso podían replicarlas de manera artificial por los planetas cercanos en caso de ser necesario.

Decidieron permanecer exiliados de manera «voluntaria» en tanto las condiciones les favorecieran y hallaran nuevas formas de conquista en otros lugares.

Fase 5.- El truco

Algunos humanos aun se preguntaban como se logró la fase 1, es decir, la aceleración evolutiva del hombre para poder garantizar su adaptabilidad a entornos tan hostiles, pues las generaciones que les antecedían les contaban que fue un desafío.

La aceleración evolutiva se logró insertando un virus en la humanidad, dicho virus tenía cargas que ponían a prueba la fortaleza genética de las personas y a la vez le insertaba información de genes altamente adaptables en caso de sobrevivir en el cuerpo anfitrión.

Durante esa fase denominada «Selección» la humanidad vio como millones de humanos perecían y se generaba una psicosis social; los cuerpos anfitriones que se exponían a dicho virus y sobrevivían, lograban de cierta forma dos cosas principales: una fortaleza genética y emocional, características necesarias para ser parte de las expediciones que preservarían la vida del ser humano.

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