El sistema educativo

Corría el año 2003, cuando surgió una aplicación que permitía hacer videoconferencias, entre sus usuarios, dicha aplicación, empezó a ser empleada como una herramienta de comunicación y educación remota y era un gran referente en las comunicaciones a distancia.

Sin embargo, con la pandemia del 2020, empezaron a surgir nuevas aplicaciones que ofrecían las mismas características, y se popularizaron gracias a las redes sociales. 

Todas estas aplicaciones y la situación que acontecía obligaron a las instituciones educativas a replantearse la forma en que educaban a sus alumnos. La adopción de nuevas tecnologías por parte de los encargados de la educación a niños, jóvenes y adultos, fue impostergable. 

Profesores y alumnos se vieron obligados a encontrar las mejores prácticas para apropiarse del conocimiento, lo que implicaba un uso más intensivo de la tecnología, proliferaron los webinars, clases en tiempo real, plataformas educativas, aplicaciones de mensajería para compartir documentos, videos educativos subidos a plataformas.

De forma paralela se empezaron a desarrollar y mejorar los ya existentes, modelos educativos que permitieran al alumno concentrar su atención en la clase actual y poder lograr el propósito.

Empezaron a desarrollarse aplicaciones informáticas y dispositivos electrónicos que potenciaban las sinapsis cerebrales del alumno, para que éste pudiera asimilar de mejor forma y más rápido el conocimiento, sin importar las circunstancias. 

Ahora los alumnos cuentan con cascos receptores que se conectan a servidores remotos, llamados “centralitas del conocimiento” que suministran información de manera gradual al cerebro del alumno y éste va almacenando la información por medio de las sinapsis; no todos los alumnos se apropian al mismo ritmo de la información, pero sin duda alguna, es mucho más rápido que hace 100 años, donde el aprendizaje ocurría a fuerza de lectura-comprensión. 

La biología ha influido enormemente con estos desarrollos, al estudiar la forma en que trabaja el cerebro del ser humano y potenciar las capacidades. 

Las formas de calificar por parte de los profesores también se modificó, ahora las calificaciones consideran otros parámetros de medición, algunos más objetivos que otros, una de estas mediciones, escanea el cerebro del alumno buscando las sinapsis del tema a calificar; estas mediciones son comparadas de manera automática por medio de IA en las bases de datos y de esta forma determinan el apropiamiento de información del alumno, a la vez que determinan la mejor forma en que se deberá actuar para poder dotar a ese alumno de la información requerida. 

El tiempo en que se adoptan nuevas habilidades es relativamente bajo, si se compara con siglos pasados, pero los desarrollos existentes, proyectos científicos y tecnológicos actuales, nos hacen pensar que se dará un incremento exponencial en la rapidez con que un alumno obtiene las herramientas para ser diestro en el tema que se educa. 

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