Moneda de cambio

El sistema económico funcionaba bien, tanto que había forma de estimar el valor real de un producto y servicio al grado de poder hacer uso de lo que en tiempos anteriores de denominó «trueque»; está vez los servicios y productos podían fácilmente ser tabulados por instituciones del sistema económico y en función a eso de podían hacer intercambios sin mayor problema, las diferencias entre precios servicio-producto eran abonados a una cartera digital a favor de aquella persona cuyo producto o servicio tenía mayor valor. 

Las tasas de conversión tomaban en cuenta muchos factores, no solo la oferta-demanda: horas de trabajo, conocimiento técnico, riesgo, prospección a futuro, materias primas, cantidad de energía invertida (un mayor uso de recursos naturales implicaba un mayor precio), facilidad de reciclamiento, entre otros.

Además de estos factores, había otro que influía directamente en el valor final del producto; de trataba de los códigos RF (Radio Frecuencia). Los productores ofrecían al usuario la posibilidad de tener o no un subsidio a través de la adherencia de un código RF; dicho código permitía al gobierno obtener información de sus gobernados de diversas formas. Así, el usuario tenía un producto de menor precio a cambio de aceptar un código RF en sus productos. 

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