Internet de las Cosas (IoT)

Posiblemente ya haz escuchado este término, si no lo haz hecho aquí te contaré de que se trata.

El Internet de las Cosas (IoT) es un sistema de dispositivos de computación interrelacionados, máquinas mecánicas y digitales, objetos, animales o personas que tienen identificadores únicos o la capacidad de transferir datos a través de una red, sin requerir de interacciones humano a humano o humano a computadora.

Para poner las cosas un poco más claro podemos decir que «una cosa» puede ser una persona con un implante de monitor de corazón, un animal de granja con un biochip, un automóvil con sensores para alertar al conductor la presión de los neumáticos y en general cualquier otro objeto al que de le pueda asignar una dirección IP y tener con ello la posibilidad de transferir datos a través de una red.

Uno de los propósitos del Internet de las Cosas es permitir que los datos no estructurados generados por las máquinas puedan ser analizados para obtener información que impulse mejoras.

El concepto o necesidad que dió origen al Internet de las Cosas fue la forma de recolección de datos, pues los miles de millones de datos existentes han sido tradicionalmente recopilados por la acción humana, escribir, escanear, tomar fotografías, etc., la acción del ser humano de poder concentrar esa información ha sido la idea inicial del surgimiento, pues al tener el ser humano «poco tiempo» para recopilar está información, se vislumbró que pudieran ser los propios dispositivos que pudieran liberar al ser humano de tal carga de trabajo.

Así han surgido la idea en las que son los dispositivos quienes recopilan información de manera autónoma, para poder hacer un rastreo adecuado de la información. Y permitir al usuario tomar decisiones acerca de poder reemplazar, reparar o recordar cosas.

El desarrollo en estos campos ha traído también un par de preocupaciones sobre la privacidad de los datos, la seguridad principalmente (de esto hablaremos en otro artículo).

Las aplicaciones prácticas del Internet de las Cosas se encuentran en diversos campos, como la agricultura, gestión de edificios, salud, energía, transporte, etc.

A un nivel un poco más cercano tenemos como ejemplo los termostatos que regulan la temperatura ambiental de una casa, automóviles conectados a internet que asisten al usuario durante la conducción avisando el estado de presión de neumáticos, tiempo recorrido, distancia, combustible; lavadoras, secadoras, aspiradoras robóticas, refrigeradores conectados a una red wifi con capacidad de monitorear los insumos.

La tecnología tiene muchos conceptos interesantes que en algún punto se interconectan y dan resultado a nuestros conceptos o investigaciones que posteriormente son refinadas y lanzadas.

Por el momento podemos resumir el Internet de las Cosas, como aquellos productos que permiten la retroalimentación del usuario por medio de la incorporación de sensores y/o indicadores permitiendo la toma de decisión del ser humano; muchos productos no necesariamente están conectados 24/7 a internet, pero si eventualmente se requiere para recibir alguna actualización y/o mejora, tal actualización varía de acuerdo al campo de aplicación.

Saludos y hasta el próximo post.

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