La viralización de contenidos

En muchas ocasiones nos hemos topado con algún tipo de contenido viral. Tal pareciera que forma parte de una moda.

Lograr hacer un contenido viral, en la actualidad es relativamente fácil gracias a las redes sociales, esa que llegaron con la intención de sociabilizar (ya hablaré de este término en otra publicación) pero que sin embargo se han convertido en catapulta para contenidos que no siempre aportan a la sociedad.

Es inevitable negar que los contenidos anteriormente tenían un tiempo de «maduración» un poco más largo, digamos que un contenido tardaba en viralizarse unos cuantos días e incluso semanas. En la actualidad un contenido logra viralizarse en cuestión de horas.

La viralización tiene sus pros y sus contras, por ejemplo

Pros

  • Expone situaciones de transgresiones.
  • Expone violaciones a derechos humanos.
  • Fomenta la cooperación entre personas.
  • Permite acercar la ayuda a personas que lo necesitan.
  • Difunden contenido de una forma rápida a los sectores interesados.
  • Capta la atención de un público y lo motiva a actuar.

Contras

  • Expone a personas de manera subjetiva.
  • Genera tendencias que no siempre son las más adecuadas.
  • Difunde información con el riesgo de no haber sido comprobado.
  • Coloca a personas en desventaja cuando le atribuyen situaciones que posiblemente no ocurrieron como se cuentan.

Entonces, ¿la viralización es buena o mala?

No es una respuesta que pueda contestarse con un sí o un no, más bien se trata de identificar si eso que se está viralizando nos aporta algo como sociedad o no; si al continuar el ciclo de viralización logramos algo o simplemente difundimos la información que nos llegó.

La viralización de contenidos no solo ocurre en los vídeos, sino en las publicaciones, audios (menos frecuente), imágenes y diversos tipos de contenido.

Cómo personas debemos asumir el compromiso de cuestionarnos acerca de lo que nos llega como información, hacer una reflexión sobre la intención del contenido difundido y así poder actuar en consecuencia para decidir si lo compartimos o no.

Cómo mencioné antes, no todos los contenidos virales son malos. Pero lo que si debe quedar claro es que hay algunos que buscan forjar una tendencia en la sociedad y que poco a poco los pueden orillas hacia senderos agrestes.

Aunado este tema surge exposición mediática, en el cual hablaré más adelante.

Saludos y hasta la próxima.

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