¿Qué es la ira?

La ira, cólera, rabia, enojo o furia es una emoción que se expresa a través del resentimiento o de la irritabilidad.Los efectos físicos incluyen un aumento del ritmo cardíaco, de la presión sanguínea y de los niveles de adrenalina y noradrenalina.

Algunos ven la ira como parte de la respuesta cerebral de atacar o huir de una amenaza o daño percibido.Se considera que la ira es una emoción básica y universal porque está al servicio de nuestra supervivencia a partir de tres funciones:

Basicas

  • La facilitación del desarrollo rápido de conductas de defensa-ataque
  • La vigorización de nuestra conducta y
  • La regulación de la interacción social.

Universal

  • Cualquier miembro de la especie experimenta la ira. Por lo que enfadarse no solo es normal, sino también necesario.

Habiendo mencionado lo anterior, cabe señalar también que cuando la ira es demasiado frecuente en nuestras vidas o desproporcional, es cuando aparecen los problemas.

Además de experimentar la ira, debemos aprender a controlarla y saber cómo expresarla.

¿Por qué nos enfadamos?

Antes que nada debemos mencionar que la ira, al estar ligada profundamente con la percepción personal de cierta situación, impide que hablemos de un «situación objetiva», pues la misma situación será vista de modo distinto por distintas personas.Dicho esto podemos señalar algunas situaciones desencadenantes de esta emoción:

Situaciones frustrantes

  • Obstrucción de una meta: Cuando nuestro objetivo se ve interrumpido, los pensamientos que una persona puede manifestar determinará el tipo de emoción resultante y una de estas es la ira.
  • Transgresión de normas y derechos: Cuando se sobrepasan y se vulneran los derechos de una persona, o bien se le da un trato percibido como injusto, la ira aparece.

Situaciones adversas

  • Experiencias desagradables: Las experiencias desagradables favorecen la emoción de ira y facilitan una conducta agresiva.

La expresión de la ira

Existen dos grandes formas de expresión de la ira, y que varía de persona a persona, los factores que influyen sobre el tipo de expresión son diversos, los grandes tipos de expresión son:

  • Expresión externa de ira: se refiere a cuando nuestra expresión del enfado permite a las personas que nos rodean saber que estamos enfadados a través de gestos, expresiones faciales o tono de voz.
  • Expresión interna de ira: Se refiere a la expresión de enfado «hacia dentro» donde las personas que nos rodean no tienen por qué saber que estamos enfadados, sin embargo nosotros si lo sabemos debido a las sensación de tensión o pensamientos que surgen.

Cómo mencioné arriba, existen muchos factores que intervienen en la forma en que expresamos la ira, aquí podríamos hablar de los siguientes:

  • Factores de personalidad: Tal parece que la expresión de ira ocurre más a menudo con las personas extrovertidas que en las introvertidas.
  • Factores ambientales: El ambiente sociocultural modula la expresión de ira, es decir, es decir, la forma en que la sociedad percibe las expresiones de ira, actúan como regulador o desencadenante de la expresión de ira.

Cómo controlar la ira

Después de señalar que la ira es una emoción básica y universal, está claro que no se puede eliminar de la naturaleza humana, sin embargo, si puede educarse a fin de que la expresión de la misma no plantee desafíos en las relaciones interpersonales y nos permita establecer sociedades armónicas.

Algunos puntos para poder gestionar adecuadamente la ira en que coinciden los expertos son:

  • Detecta las primeras señales de ira: Fundamental para iniciar el proceso de autorregulación.
  • Intenta tranquilizarte: Para poder pensar con mayor claridad antes de incurrir en conductas de las que pudieras arrepentirte.
  • Resta importancia: Puedes intentar restar importancia al suceso, y de alguna forma considerar que se debió a un malentendido.
  • Date tiempo: Tómate un tiempo para que tú y la otra persona disminuyan sus pensamientos y puedan aclarar la situación se manera mesurada.

Por último recuerda que se trata de una emoción y que como tal debe ser educada para que juegue a nuestro favor y no en nuestra contra.

Tenemos las herramientas necesarias como seres humanos de poder racionar y actuar en consecuencia.

¿Consideras que es prudente poder controlar nuestros arranques de ira?

Por lo pronto te mando saludos y nos leemos en el próximo artículo.

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